lunes, 16 de julio de 2012

Momentos muy duros


Si estas leyendo esto, HOLA!!

Bien, esta entrada solo es para desahogarme y bajar el estrés, así que será muy larga, escribir me relaja, siento como si le contara a alguien mis problemas, como ya he dicho no tengo amigos, o por lo menos no unos en los que pueda confiar.

A veces recuerdo con nostalgia cuando estaba en la secundaria, yo rondaba los 40Kg, tenia un cabello divino, una piel perfecta, me amaba tanto, practicaba futbol, vóleibol, estaba en la escolta, era jefa de grupo, primer lugar de mi escuela, mi padres no son ricos pero vivo bien, para hacerlo mas corto, lo tenía todo, y todos querían estar conmigo, era tan sociable.


Y qué me pasó, deberás quisiera saber que demonios me pasó, el día que mi vida dio un giro de 360°, ese día lo recuerdo tan bien, yo tenía una mejor amiga, ella era como mi hermana, ella sabia todo de Ana, no estaba de acuerdo, pero aun así me apoyaba, lo compartíamos todo.

Un lunes ella no fue a la escuela le llame varias veces y no contesto, después de la escuela fui a su casa, su madre me dijo que ella y su padre aún no regresaban de casa de su abuela, y que estaba muy preocupada, porque no le contestaban las llamadas, el resto del día seguí llamándola sin respuesta, al día siguiente tampoco fue a la escuela, volví a ir a su casa, había mucha gente todos con caras muy serias, pensé en irme pero estaba demasiado preocupada, así que entre y vi a su madre desecha, llorando vestida de negro junto un ataúd, pensé que alguien querido había muerto, así que busque a mi amiga para consolarla, pero no la vi por ningún lado, y bueno que tome valor y le pregunte a su madre por ella, cuando esa mujer me miro a los ojos tenia una mirada tan vacía que se me helo la sangre, después puso una expresión de tan cálida, y me abrazo por unos minutos, me congele entre sus brazos, me aparto de ella y me dijo que su esposo había tenido un accidente, y pensé en lo triste que estaría mi amiga, su padre había muerto, solo quería consolarla,  pero cuando pregunte por ella, su madre solo me miro sin decir nada, tomo aire y me pidió que me sentara, y después me dijo su hija había muerto en el accidente, que había muerto calcinada dentro del carro, y que sus restos llegarían en una horas.


En ese momento sentí como si algo dentro de mi estuviera muriendo, como si ya no fuera la misma, me sentí envuelta en sentimientos muy oscuros, soledad, odio, rabia, impotencia, lo único que hice fue que darme sentada en el piso abrazando mis rodillas y llorando, así por horas, hasta que llego el segundo ataúd, me senté en el piso aun lado de el, y me abrase a la base metálica que lo sostenía,  no podía pensar, no podía moverme, fue hasta la noche que mis padres llegaron por mi.

Los siguientes días, no quería comer, no quería ir a la escuela, no tenia ganas de vivir, perdí peso y no me ocupe de ocultarlo, no se cuanto fue lo menos que llegue a pesar, pues no me importaba nada.

Pero el día que mi tortura comenzó jamás lo olvidare, ese mi madre me preparo de comer, ese día dejo su amado trabajo, al cual parece querer mas que a mi, para cuidar de su olvidada hija. Cuando me sirvió el plato de comida, recuerdo que era una crema de zanahoria, en cuanto puso el plato de comida sobre la mesa, junte la poca fuerza que tenia en mi brazo y lo arroje contra la pared blanca, toda esa resplandeciente pared quedo llena de crema, después mire a mi madre y le dije que nunca volvería a comer, que odiaba la comida, que me dejara en paz.

Ese mismo día, mi padre llego temprano del trabajo, y se encerraron platicar, mas tarde los dos me subieron al carro y me llevaron al medico, ese hombre, ese obeso hombre, les dijo que tenia un severo cuadro de desnutrición, que llevaba tiempo sin alimentarme adecuadamente, el toco mis brazos, mis pantorrillas y mi abdomen, seguido de eso me pregunto cuantas horas me ejercitaba cada día, que si sabia cuantas caloría consumía por día, también acerca de dietas, y le conteste sinceramente a todas sus preguntas, el me pidió que saliera de la habitación, dijo que esperara afuera, que el tenia que hablar con mis padres, en realidad no presté mucha atención solo podía pensar en sus asquerosos cachetes, en su pada gorda.

Ese día fue la primera vez que escuche la palabra anorexia, mis padre traían un puñado de folletos, le pedí a mi madre que me dejara verlos, ella solo miro a mi padre y el asintió con la cabeza, ella me los entrego, y el primero decía “¿Qué son los desordenes alimenticios?”, solo mire las imágenes, recuerdo que en ellos había chicas tan delgadas como yo, pero me detuve en la parte de síntomas, era una lista extensa, y yo los llenaba todos, excepto lo de vomitar, nunca me había pasado por la cabeza vomitar, en fin cuando llegue al tercer folleto, vi que rea de una clínica de rehabilitación y me altere tanto, me detuve me arrodille y les suplique a mis padres que por favor no me encerraran que comería, que aria cualquier cosa, y vi como el siempre inexpresivo rostro de madre se tornaba cálido y comprensivo.


Un par de días después cuando regrese de la escuela, encontré a una mujer de facciones fuertes, corpulenta, y con cara de poco amigos, en mi cocina, ella me entrego una nota de mi madre, en la que decía que esa mujer se encargaría de que yo comiera y otras cosas, seguido de eso escuche su gruesa voz diciéndome que la comida estaba lista, y yo con todo mi cinismo le dije que ya había comido en la escuela que no tenia hambre, después me miro y dijo que o me sentaba a comer por las buenas o seria por las malas, y le dije oblígame si puedes, créanme me arrepiento de haber dicho eso, esa mujer vaya que era fuerte, casi me destrozo la mano cuando me hiso sujetar el tenedor a la fuerza.

Después de vario meses de eso, me fui a acostumbrando a comer mas de 3000 cal, casi disfrutaba la comida, me olvide de mi peso, me enfrasque en la escuela, pronto llegue a los 60Kg, me daba lo mismo, empecé a comer chatarra, ya no practicaba ningún deporte, no hacía ejercicio, no quería hablar con nadie, lo único que hacían era preguntarme cosas, ¿Por qué... estas engordando, tienes una enfermera, ya no juegas fut, ya no te arreglas, comes eso?, me hartaban. Como mi antigua ropa ya no me quedaba, tuve que comprar nueva, pero ya no era como antes, solo quería algo económico y holgado, negro o gris.

Después entre a la prepa, y pesaba 70Kg, no tarde mucho en llegar a los 80Kg, seguía igual antisocial, no tenia un solo amigo.


Después de escribir un rato me estoy dando cuenta de cuanto he cambiado, ya no soy esa chica sincera y alegre, ahora soy una doble cara, vamos que soy una perra fría que solo piensa en su propio beneficio, y a la vez una chica frágil sin autoestima y muy desesperada de cariño.

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