Si estas
leyendo esto, HOLA!!
Bien, esta
entrada solo es para desahogarme y bajar el estrés, así que será muy larga, escribir
me relaja, siento como si le contara a alguien mis problemas, como ya he dicho
no tengo amigos, o por lo menos no unos en los que pueda confiar.
A veces recuerdo
con nostalgia cuando estaba en la secundaria, yo rondaba los 40Kg, tenia un
cabello divino, una piel perfecta, me amaba tanto, practicaba futbol, vóleibol,
estaba en la escolta, era jefa de grupo, primer lugar de mi escuela, mi padres
no son ricos pero vivo bien, para hacerlo mas corto, lo tenía todo, y todos querían
estar conmigo, era tan sociable.
Y qué me
pasó, deberás quisiera saber que demonios me pasó, el día que mi vida dio un
giro de 360°, ese día lo recuerdo tan bien, yo tenía una mejor amiga, ella era
como mi hermana, ella sabia todo de Ana, no estaba de acuerdo, pero aun así me apoyaba,
lo compartíamos todo.
Un lunes
ella no fue a la escuela le llame varias veces y no contesto, después de la
escuela fui a su casa, su madre me dijo que ella y su padre aún no regresaban
de casa de su abuela, y que estaba muy preocupada, porque no le contestaban las
llamadas, el resto del día seguí llamándola sin respuesta, al día siguiente tampoco
fue a la escuela, volví a ir a su casa, había mucha gente todos con caras muy
serias, pensé en irme pero estaba demasiado preocupada, así que entre y vi a su
madre desecha, llorando vestida de negro junto un ataúd, pensé que alguien querido
había muerto, así que busque a mi amiga para consolarla, pero no la vi por ningún
lado, y bueno que tome valor y le pregunte a su madre por ella, cuando esa
mujer me miro a los ojos tenia una mirada tan vacía que se me helo la sangre, después
puso una expresión de tan cálida, y me abrazo por unos minutos, me congele
entre sus brazos, me aparto de ella y me dijo que su esposo había tenido un accidente,
y pensé en lo triste que estaría mi amiga, su padre había muerto, solo quería consolarla,
pero cuando pregunte por ella, su madre
solo me miro sin decir nada, tomo aire y me pidió que me sentara, y después me
dijo su hija había muerto en el accidente, que había muerto calcinada dentro
del carro, y que sus restos llegarían en una horas.
En ese
momento sentí como si algo dentro de mi estuviera muriendo, como si ya no fuera
la misma, me sentí envuelta en sentimientos muy oscuros, soledad, odio, rabia,
impotencia, lo único que hice fue que darme sentada en el piso abrazando mis
rodillas y llorando, así por horas, hasta que llego el segundo ataúd, me senté
en el piso aun lado de el, y me abrase a la base metálica que lo sostenía, no podía pensar, no podía moverme, fue hasta
la noche que mis padres llegaron por mi.
Los
siguientes días, no quería comer, no quería ir a la escuela, no tenia ganas de
vivir, perdí peso y no me ocupe de ocultarlo, no se cuanto fue lo menos que
llegue a pesar, pues no me importaba nada.
Pero el día
que mi tortura comenzó jamás lo olvidare, ese mi madre me preparo de comer, ese
día dejo su amado trabajo, al cual parece querer mas que a mi, para cuidar de
su olvidada hija. Cuando me sirvió el plato de comida, recuerdo que era una
crema de zanahoria, en cuanto puso el plato de comida sobre la mesa, junte la
poca fuerza que tenia en mi brazo y lo arroje contra la pared blanca, toda esa
resplandeciente pared quedo llena de crema, después mire a mi madre y le dije
que nunca volvería a comer, que odiaba la comida, que me dejara en paz.
Ese
mismo día, mi padre llego temprano del trabajo, y se encerraron platicar, mas
tarde los dos me subieron al carro y me llevaron al medico, ese hombre, ese
obeso hombre, les dijo que tenia un severo cuadro de desnutrición, que llevaba tiempo
sin alimentarme adecuadamente, el toco mis brazos, mis pantorrillas y mi
abdomen, seguido de eso me pregunto cuantas horas me ejercitaba cada día, que
si sabia cuantas caloría consumía por día, también acerca de dietas, y le
conteste sinceramente a todas sus preguntas, el me pidió que saliera de la
habitación, dijo que esperara afuera, que el tenia que hablar con mis padres,
en realidad no presté mucha atención solo podía pensar en sus asquerosos
cachetes, en su pada gorda.
Ese día
fue la primera vez que escuche la palabra anorexia, mis padre traían un puñado
de folletos, le pedí a mi madre que me dejara verlos, ella solo miro a mi padre
y el asintió con la cabeza, ella me los entrego, y el primero decía “¿Qué son
los desordenes alimenticios?”, solo mire las imágenes, recuerdo que en ellos había
chicas tan delgadas como yo, pero me detuve en la parte de síntomas, era una
lista extensa, y yo los llenaba todos, excepto lo de vomitar, nunca me había pasado
por la cabeza vomitar, en fin cuando llegue al tercer folleto, vi que rea de
una clínica de rehabilitación y me altere tanto, me detuve me arrodille y les
suplique a mis padres que por favor no me encerraran que comería, que aria
cualquier cosa, y vi como el siempre inexpresivo rostro de madre se tornaba cálido
y comprensivo.
Un par
de días después cuando regrese de la escuela, encontré a una mujer de facciones
fuertes, corpulenta, y con cara de poco amigos, en mi cocina, ella me entrego
una nota de mi madre, en la que decía que esa mujer se encargaría de que yo
comiera y otras cosas, seguido de eso escuche su gruesa voz diciéndome que la
comida estaba lista, y yo con todo mi cinismo le dije que ya había comido en la
escuela que no tenia hambre, después me miro y dijo que o me sentaba a comer
por las buenas o seria por las malas, y le dije oblígame si puedes, créanme me arrepiento
de haber dicho eso, esa mujer vaya que era fuerte, casi me destrozo la mano
cuando me hiso sujetar el tenedor a la fuerza.
Después
de vario meses de eso, me fui a acostumbrando a comer mas de 3000 cal, casi
disfrutaba la comida, me olvide de mi peso, me enfrasque en la escuela, pronto
llegue a los 60Kg, me daba lo mismo, empecé a comer chatarra, ya no practicaba ningún
deporte, no hacía ejercicio, no quería hablar con nadie, lo único que hacían era
preguntarme cosas, ¿Por qué... estas engordando, tienes una enfermera, ya no
juegas fut, ya no te arreglas, comes eso?, me hartaban. Como mi antigua ropa ya
no me quedaba, tuve que comprar nueva, pero ya no era como antes, solo quería algo
económico y holgado, negro o gris.
Después entre
a la prepa, y pesaba 70Kg, no tarde mucho en llegar a los 80Kg, seguía igual
antisocial, no tenia un solo amigo.
Después de escribir un rato me estoy dando cuenta de cuanto
he cambiado, ya no soy esa chica sincera y alegre, ahora soy una doble cara, vamos
que soy una perra fría que solo piensa en su propio beneficio, y a la vez una
chica frágil sin autoestima y muy desesperada de cariño.




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